Si recuerdas todo lo que dijimos acerca de la manera en que se redactaron los Evangelios, nos gustaría transmitirte que las descripciones históricas de la vida de Jesús son muy difíciles de escribir, y por eso en la Iglesia Católica se lleva un cuidado extremo cuando se trata de hablar al respecto, porque si no se pone un cuidado especial, se pueden llegar a realizar suposiciones y a afirmar ideas que, en realidad, son contrarias a la fe cristiana.

Con lo que se conoce hasta ahora, sabemos, por poner algún ejemplo, que Jesús no nació en el año 1, sino 6 o 7 años antes de Cristo.

¿Y cómo puede Cristo nacer 7 años antes de sí mismo? Bueno, pues es muy fácil. En el año 532, un sabio llamado Dionisio el Exiguo dijo que Jesús había nacido en el año 753 desde la fundación de Roma, que a partir de ese momento se convirtió en el año 1 de la era cristiana. Lo que ocurrió fue que, sencillamente, Dionisio se equivocó al hacer el cálculo. Y hoy día podemos saberlo gracias a los documentos históricos que nos hablan, entre otros acontecimientos, de la muerte de Herodes.

Los católicos sabemos también que Jesús no nació en el mes de diciembre, y no nos llevamos las manos a la cabeza pensando que nos tienen engañados. Algunas investigaciones dicen que fue un intento de los primeros cristianos de calcular el nacimiento de Jesús y otras, las más extendidas desde el siglo XVII, que el 25 de diciembre se eligió para no celebrar ese mismo día el culto al sol establecido por el imperio romano.

Entender a Jesús pasa por leer los Evangelios, que por su complejidad no podríamos explicar aquí en unos minutos. Ahora bien, leer los Evangelios no significa necesariamente entender a Jesús.

Aunque conozcamos de memoria los pasajes escritos, de nada sirven si la persona no hace el esfuerzo de intentar traducirlos a su vida diaria y dejar que estos textos le hagan preguntas sobre su modo de vivir.

Jesús no es el centro de la Iglesia únicamente por quién es, por lo que dijo o hizo, sino también por lo que sus palabras son capaces de hacer en las personas dispuestas a escucharlas con el corazón abierto.

Para conocer más a fondo la figura de Jesús te recomendamos que busques los módulos de Cristología que iremos colgando en la página web.

Con estos dos puntos queríamos transmitirte, básicamente, que los Evangelios son la manera de conocer la figura de Jesús, pero que leyéndolos de cualquier manera no se llega a un entendimiento profundo. En otros vídeos te ayudaremos a que aprendas y mejores en tu lectura de los Evangelios. Si tienes dudas concretas, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de la página web.

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